Masaje Tántrico Shivaíta

Cuando el cuerpo es tocado con el suficiente conocimiento y presencia, es posible despertar memorias para que desde la piel trasciendan hasta la conciencia.

El masaje Tántrico, también conocido como el yoga del tacto, igual que la corriente vivencial de la que procede, concibe y trata cuerpo (físico, energético, emocional, mental…) como una totalidad. Un templo que pertenece a lo sagrado y a lo divino.
En él, vivimos 24h y en él quedan las marcas de lo vivido. También de aquellas experiencias que por dolorosas o confusas, se fijan negativamente en él impidiendo que nuestra energía vital fluya y se exprese en armonía.
Cuando el cuerpo es tocado con el suficiente conocimiento y presencia, es posible despertar estas memorias para que desde la piel trasciendan hasta la conciencia. Así se despoja de, bloqueos , condicionantes, máscaras propias o impuestas…. y puede encontrarse con su esencia más profunda. Este es el camino en el que busca acompañar el masaje tántrico.
Hay una gran confusión entre lo que se imparte bajo el nombre de “tantra” y la tradición milenaria del Masaje Tántrico Shivaíta basado en la apertura del corazón. Cuando el cuerpo entero se relaja profundamente, se expande, y el corazón se abre. Siendo entonces un masaje a corazón abierto, se entiende que deba expresarse con enorme respeto y delicadeza.
La danza lenta del masajista, hecha de movimientos fluidos e intuitivos acompaña y dinamiza cualquier movimiento energético.

 

El masaje tántrico es un poderoso trabajo terapéutico de desbloqueo de los canales por donde circula la Energía Vital.Para ello se moviliza la Energía Sexual (entendida como la fuente primaria de Energía Vital) a través del contacto con la piel,  para ser distribuida por todo el cuerpo y expandida con nuestra mente. Todo, de pies a cabeza, importa.

Esta consciencia expansiva e integradora del propio cuerpo es clave a la hora de diferenciar entre genitalidad y Energía Sexual . Uno de los patrones más profundamente enraizados son los patrones sexuales asociados a patrones morales, sociales o culturales. No es de extrañar que nos cueste tanto hacer esta separación.

El masaje tántrico es un valioso recurso para el autoconocimiento. Al aumentar nuestra presencia a lo sensorial, revela sensaciones más sutiles y difundidas por todo el cuerpo que conectan de forma muy natural con el lado femenino de la sexualidad.Por esto para algunas mujeres resulta una experiencia muy reveladora y sanadora. Al sentir que puede experimentar el placer sin la intervención de un juicio mental el sentido de culpa asociado al placer se diluye hasta desaparecer y siente su cuerpo vivo y unificado.
Es más fácil sentirlo así para una mujer aunque también es asequible a hombres que estén dispuestos a explorar el lado femenino de su sexualidad, a salir del patrón sexual masculino de contracción genital para dejar que las sensaciones y la energía sexual naveguen por todo el cuerpo.

QUÉ NO ES EL MASAJE TÁNTRICO
Dada la variada oferta de masajes y servicios que se anuncian como “tántricos”, para evitar confusiones quizás no este de más aclarar que el masaje tántrico NO ES:
  • Un masaje erótico, sensitivo o con “final feliz”.
  • Una tapadera exótica para ofrecer un servicio sexual.
  • Una masturbación que busque una descarga fisiológica sino por el contrario una recarga de energía vital.
  • Un masaje recíproco en el que haya interacción mutua con el/la masajista.

Las manos. El secreto está en ellas. Qué expresivas sobre la mente, sobre el cuello, los hombros, la cintura… pero hemos rebajado la caricia al masaje.

Antonio Gala